sábado, 18 de abril de 2009

El barrio de jazmin plateado

Aún recuerdo volviendo a la niñez
mi barrio de jazmín plateado,
las cosas sencillas de la vida
y un rostro pequeño mirando al sol.
Aún mi corazón de calle
vuelve al sitio de las estrellas nuevas,
a los callejones de tierra,
al viejo almacén,
a los cuentos azules de mi madre,
a la siesta,
a las vías muertas del ferrocarril.
Lleho hasta él sonriendo
entre potreros y panaderías,
entre juguetes diminutos
y brisas sueltas.
Aún recuerdo como viajaba con los ojos
mirando pasar los trenes
y un hilo de luz
enredaba mis sueños.
Llego entre llantos y alegrías,
entre manos y despedidas,
entre un verano plural
que estallaba prodigios de azucenas
y fantástica magia en los jardines.
Un mundo de horas celestes
pero de tristezas calladas.
Regreso a los circos trashumantes
y graves linyeras
calentándose en la tibieza de los andenes.
El suburbio que habitó mi infancia,
que alimentó la fantasía
de mis años pueriles,
que me regaló canciones
y voces transparentes.
Mi barrio memorable,donde la luna bajaba
entre corralones y organitos
y se arrinconaban en zaguanes
los perros fugitivos,
quedará para siempre
en la esquina del regreso,
donde hay un rostro pequeño
mirando al sol.

jueves, 16 de abril de 2009

La paradoja de la vida

Dicen que Dios creó al burro y le dijo:"Serás burro y trabajarás de sol a sol, cargarás sobre tu lomo todo lo que te pongan y vivirás 30 años. El burro contestó:"Seré todo lo que me pides, pero 30 años es mucho ¿por qué no mejor 10 años?". Y Dios creó al burro

Después Dios creó al perro y le dijo:"Serás perro, cuidarás las casas de los hombres, comerás lo que te den y vivirás 25 años." El perro contestó: "Señor, seré todo lo que me pides, pero 25 años es mucho, ¿por qué no mejor 10 años?. Y Dios creó al perro.

Luego Dios creó al mono y le dijo :"Serás mono, saltarás de árbol en árbol, harás payasadas para divertir a los demás y vivirás 15 años". El mono contestó: "Señor, seré todo lo que me pides, pero 15 años es mucho, ¿por qué no mejor 5 años?". Y Dios creó al mono.

Finalmente, Dios creó al hombre y le dijo: "Serás el más inteligente de la tierra, dominarás el mundo y vivirás 30 años. El hombre contestó :"Señor, seré todo lo que me pides, pero 30 años es poco, ¿por qué no me dás los 20 que no quiso el burro, los 15 que rechazó el perro y los 10 que no aceptó el mono?". Y Dios creó al hombre.

Así es como el hombre vive 30 años COMO HOMBRE, luego se casa y vive 20 años COMO BURRO, trabajando de sol a sol y cargando sobre sus espaldas el peso de la familia;luego se JUBILA y vive 15 años COMO PERRO, cuidando de la casa, comiendo lo que le den; y termina viviendo 10 años COMO MONO, saltando de casa en casa de los hijos y haciendo payasadas para divertir a los nietos.

Invasion del tiempo


El tiempo siempre restituye
las cosas perdidas,
símbolos que manejamos
con destreza mágica.
Lugares insólitosw
en nuestra capacidad creadora ,
en la diversidad
de nuestras imágenes interiores.
Es un pájaro furtivo
que vuela sobre el territorio
de los sentidos,
sobre el campo arado
de la herencia de los días.
El tiempo es una rosa con espinas,
un fruto perfumado,
un anciano elocuente,
un niño contemplando.
El tiempo es el amor rescatado
del artificio mundano,
es la lucha postergada,
el artesano fiel
que modela nuestro mundo.
Es el final de una historia,
el principio de la verdad,
la palabra cuestionada,
la muerte flaca de lo incierto.
El tiempo es una moneda carcomida
por el óxido del descreimiento,
el pan blando de las mesas,
las mieses preñadas del sol.
También es la vida,
el nacimiento y la muerte.
Es la lágrima del párpado solitario,
la opresión de la miseria
y la claridad de los oprimidos.
El tiempo es la conciencia de los esclavos
y la venganza inútil de los verdugos.
El tiempo es el lenguaje secreto
de la tierra.
Y es mucho más que eso;
el tiempo es nuestro,
sepamos construirlo.

martes, 14 de abril de 2009

Nuestros destinos

No se por qué razón
hay pasiones que condenan
irremediablemente
y sé que mi destino
se cierra detrás de la puerta tallada
de tu vida.
Andaré otros caminos,
cruzaré otras miradas
pero siempre he de reencontrarte
cada vez que mi memoria
tropiece con un pájaro
y entonces,
se abrirán suavemente
los días que vivimos.
Que se cumplan las mutaciones del tiempo
y cada cual
apacigue su quemadura.
No hay nada más bello
que descubrirse en cada búsqueda.
Por eso,
ahora que te abandonas
en el hallazgo
de tus propias dimensiones,
ahora que traspasas los portales
de mi estancia
puedo decir con libertad
que nunca trataré de olvidarte.
Nunca podré despojar de mi cuerpo
la lluvia azul que emanabas de tu aliento.
Has crecido y he crecido,
hemos cambiado de vestiduras
como una caña.
Hemos crecido mirando hacia sitios ajenos,
desdibujando la raíz del amor,
tejiendo una honda cicatriz
en la memoria.
Toda senda alguna vez
llega a su fín
y no existe viajero
que no descanse en la ruta.
Sos un pájaro
que cumple su destino.
Pero yo siempre escucharé tu otra voz,
la que tenías cuando el amor
aprisionaba tus palabras.
Para amar al amor
hay que salvarlo del óxido del tiempo.
Te beso en el recuerdo.

Una esperanza

En este lugar, junto al silencio,
pateando mi antigua soledad,
bajo el resplandor de la nostalgia,
observando al hombre de los puertos,
el rostro envejecido de los niños,
la mentira gigantesca
que devora la ciudad,
las manos destrozadas
en el rito cotidiano,
las sonrisas dibujadas
en el gesto de entrecasa.
En este lugar,
donde se refugia la niebla de lo incierto,
donde los diarios vomitan
sus deformes noticias,
donde el cansancio se revela
y dice basta,
donde la trasmutación del tiempo
nos recobra y aniquila.
En este lugar,
donde se consume y se trafica
en oficinas y fábricas,
donde se repite de memoria
la mueca de asombro,
admiración o desprecio,
donde pasa una vieja pidiendo limosna
y no se encuentra la salida
para la gran salida.
En este lugar,
de adoquines sucios
y palabras que no sirven
encuentro tirada en la vereda
y mojada por la lluvia,
una esperanza pequeñita
envuelta en un pañuelo.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Las vueltas de la nostalgia




LLora la calesita de la esquinita sombrìa/y hace sangrar las cosas que fueron rosas un dìa..." dicen las estrofas del tango que escribiera Càtulo Castillo. Y es cierto, hoy las cosas no estàn teñidas color de rosa para los argentinos, ni para el clàsico y legendario divertimento de varias generaciones: La calesita.
Las pocas que se ven resisten, a pesar de todo, como terca institución que se niega a desaparecer por decreto. Son como una postal sepia de infancias sin complicaciones, cuando existía el tranvía, los barquilleros y los barriletes hechos de papel y colas de trapos anudados.
Un aquelarre de caballos enormes, carrozas, inimaginables cohetes y torpedos constituía la parafernalia de la c alesita de aquellos tiempos.
Todavía , a principios d ela década del 50, un caballo flaco, con arneses ruines, era el motor de giro, el protagonista de esa aventura infantil.
Los giros, redondos y cadenciados, garantizaban la risa de aquel que participaba de ese crucero y la repetición inacabable del circuito.
Placer y libertad era lo que sentían los pibes y acompañando ese sentimiento canciones infantiles, valses o algún tango y la felicidad ilusoria de capturar la sortija de la mano esquiva.
Despuès, la ingenuidad y la fantasía quedaron relegadas cuando aparecieron los primeros locales de videojuegos, peloteros y otras yerbas, reduciendo la calesita al mudo sueño de los infantiles más pequeños e ingenuos.

Turismo al trotecito


Siempre me gustaron los personajes clasicos de nuestra ciudad, en este caso, los que manejan los mateos en Palermo.Hoy los mateos solo tienen dos paradas:Sarmiento, en su cruce con Avenida Libertador y en Las Heras, frente al Jardìn Zoològico.
Una tarde me dirigì hacia este ùltimo sitio y sentì curiosidad por saber algunas cosas de estos històricos coches. "Apenas quedamos doce "-dice Antonio Palumbo, subido a su coqueto coche negro con filigramas, tirado por su noble caballo blanco.
"Este es un oficio que heredè de mi padre y de mi tìo, cuando los acompañaba siendo yo un pibe de 12 años. Ya tengo 55, asi que se puede decir que estuve sentado frente al pescante toda una vida. Los que màs toman viaje son chicos con sus abuelos, jòvenes con sus parejas o turistas que quieren conocer el Rosedal o los lagos subidos al mateo. No es lo mismo pasear en automòvil que en un mateo, ya que con nosotros se disfruta màs, porque vamos tranquilos, lentamente, al trotecito, para que puedan observar bien el paisaje".
En otras èpocas, en la dècada del 65, habìan 40 coches de plaza y las paradas eran las estaciones de Retiro, Constituciòn y Plaza Miserere. Se usaban como coches de alquiler para transportar mercaderìas. Despuès de la prohibiciòn de circular coches a tracciòn a sangre, los mateos estaban circunscriptos solo en la zona del Zoològico como un tradicional paseo por la zona.
Parece ser que los mateos tienen origen francès. Los que quedan en este momento son del año 1920 y reconstruìdos. Tambièn se les denomina landò, calesa, victoria, carroza, cupè, fiacre, cabriolè etc.Dicen que algunos eran modelos traìdos de Roma, Madrid y Londres.
Los mateos inspiraron varios tangos. Uno de ellos fuè precisamente titulado "Mateo", de Enrique Lomuto, luego surgieron otros como "Viejo cochero" de Horacio Sanguinetti.
Hoy este coche de plaza es un recuerdo del pasado que no se quiere extinguir, pese a los cambios en el tiempo y los autòmoviles que zumban a su lado como bòlidos, sigue trotando por la acera del sol, con alguien que lo embarga la nostalgia.