Son las 5.30 en el campanario.
Vuelvo como caballo de noria
a la húmeda fábrica.
Un muchacho cae bajo las ruedas del tren,
la gente no se detiene,
vienen los bomberos y se lo llevan.
?Quien es la mujer de Pablo?
Un hombre emborracha su miseria
en una pestilente taberna.
Una burguesa pasea su pekinés.
Alguien pega afiches por las calles
con la palabra LIBERTAD.
Unos adolescentes maduran sus sexos
sobre la arena.
Un mendigo arrincona su soledad
en las sombras.
Hace ya mucho tiempo que no voy al cine.
Los niños miran alucinados
los importados westerns en la televisión.
Hago el amor por la noche,
escxribo poesías,
me enamoro de algún pájaro
y me río de los encumbrados.
El presidente visita los hospitales
y una nenita le entrega un ramo de flores.
Los millonarios van a Miami porque es más barato.
El parque amaneció con restos de anochecidos.
!Que macanudo!,mañana cobramos.
La bola sigue agrandandose
y cuando estemosmtodos muertros, muesrtos,
solo habrá un minuto de silencio.
sábado, 9 de julio de 2011
miércoles, 22 de septiembre de 2010
MORIR EN LA PLAYA
Todo me era familiar. Esa playa, el muelle....era como si el tiempo se hubiese detenido en ese preciso lugar y retomaba su ritmo a mi regreso. Hasta esa gaviota herida sobre la arena. Esa gaviota....
Me acerqué a ella con el íntimo convencimiento de que ya había hecho ese mismo gesto en otro momento, a esa misma hora y en las mismas circunstancias. ! Que extraño me resultaba ese pensamiento, esa sensación! ! Y que familiar todo aquello!.
Estiré la mano para tocarla y percibí en sus ojos como una suplica casi humana que me dejó paralizada. Miré a mi alrededor, buscando a alguien, como pidiendo ayuda yo también, pero no había nadie, nadie.
Toodo era un desierto, un arenal rubio con los ecos infinitos de las olas y el sol ardiendo sobre la piel desnuda. No podía ayudarla. Me senté junto a ella observando el mar embravecido y pensé: a mí también me llegó la hora,pequeña amiga vagabunda. Esperemos las dos el final en esta comarca tibia, alejadas del incierto mundo.
Me sentí como esos objetos que se suceden con intermitencia a lo largo de las playas: botellas vacías, trozos de madera podrida y que por momentos no se sabe si han salido del fondo del mar o han sido puestos por una mano indiferente como ofrenda.
Respiré hondo una bocanada de aire salobre. El mar, la gaviota y yo como tres soledades purificadas por la acción de la Naturaleza.
Pasaron varios minutos...¿ o fueron horas, días? ...no se precisar cual fué la dimensión del tiempo que nos fundió en un solo ser. Tal vez me dormí, no lo sé, pero en mi inconciencia sabía que cada movimiento que realizaba, cada pensamiento, cada gesto, era la repetición de otro que había tenido y sentido en otra dimensión, en otro tiempo.
De pronto un dolor profundo me atravesó el pecho encogiendome, al igual que a la gaviota.
La miré como pretendiendo solidaridad olvidando su agonía.
Noté un temblor en su cuerpo casi exánime. Aún conservaba en sus alas el hábito de la libertad, el poder del espacio. Arriba, en el cielo claro se recortaban las figuras de otras aves,
ausentes a nuestro destino. Me recosté sobre una roca dispuesta a vivir la muerte de un pájaro .El mar me llamaba con su gran boca de pez...
Cuando abrí los ojos la gaviota había desaparecido, ni un rastro de ella sobre la arena, como si jamás hubiera existido . Quise gritar , llamarla, pero mi garganta no emitió sonido alguno.
Había anochecido. Entonces comprendí con mezcla de angustia y liberación lo que había sucedido. La gaviota y yo....
La playa volvió a quedar desierta.
Me acerqué a ella con el íntimo convencimiento de que ya había hecho ese mismo gesto en otro momento, a esa misma hora y en las mismas circunstancias. ! Que extraño me resultaba ese pensamiento, esa sensación! ! Y que familiar todo aquello!.
Estiré la mano para tocarla y percibí en sus ojos como una suplica casi humana que me dejó paralizada. Miré a mi alrededor, buscando a alguien, como pidiendo ayuda yo también, pero no había nadie, nadie.
Toodo era un desierto, un arenal rubio con los ecos infinitos de las olas y el sol ardiendo sobre la piel desnuda. No podía ayudarla. Me senté junto a ella observando el mar embravecido y pensé: a mí también me llegó la hora,pequeña amiga vagabunda. Esperemos las dos el final en esta comarca tibia, alejadas del incierto mundo.
Me sentí como esos objetos que se suceden con intermitencia a lo largo de las playas: botellas vacías, trozos de madera podrida y que por momentos no se sabe si han salido del fondo del mar o han sido puestos por una mano indiferente como ofrenda.
Respiré hondo una bocanada de aire salobre. El mar, la gaviota y yo como tres soledades purificadas por la acción de la Naturaleza.
Pasaron varios minutos...¿ o fueron horas, días? ...no se precisar cual fué la dimensión del tiempo que nos fundió en un solo ser. Tal vez me dormí, no lo sé, pero en mi inconciencia sabía que cada movimiento que realizaba, cada pensamiento, cada gesto, era la repetición de otro que había tenido y sentido en otra dimensión, en otro tiempo.
De pronto un dolor profundo me atravesó el pecho encogiendome, al igual que a la gaviota.
La miré como pretendiendo solidaridad olvidando su agonía.
Noté un temblor en su cuerpo casi exánime. Aún conservaba en sus alas el hábito de la libertad, el poder del espacio. Arriba, en el cielo claro se recortaban las figuras de otras aves,
ausentes a nuestro destino. Me recosté sobre una roca dispuesta a vivir la muerte de un pájaro .El mar me llamaba con su gran boca de pez...
Cuando abrí los ojos la gaviota había desaparecido, ni un rastro de ella sobre la arena, como si jamás hubiera existido . Quise gritar , llamarla, pero mi garganta no emitió sonido alguno.
Había anochecido. Entonces comprendí con mezcla de angustia y liberación lo que había sucedido. La gaviota y yo....
La playa volvió a quedar desierta.
lunes, 7 de junio de 2010
LAS ETAPAS de Paulo Coelho
Siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto cerrando círculos o cerrando puertas. o cerrando capìtulos, como quieras llamarlo.
Lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó con su trabajo? ¿se acabó la relación?¿ya no vive más en esa casa?¿ debe ir de viaje?¿la amistad se acabó?. Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en revolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste será infinito porque en la vida, usted, yo, sus amigos, sus hijos, sus hermanos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. . Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. Nó!, los hechos pasan y hay que dejarlos ir. Por eso es que a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con solo lo que tenemos en el presente.
!!El pasado ya pasó!! No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quien es usted. Suelte el resentimiento, el prender su "televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue con eso es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse, ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" ) ¿a que?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. !!Si puede enfrentarlos ya y ahora ,hágalo, si no déjelo ir, cierre capítulos!!.
Digase a usted mismo que nó, que no vuelve. Pero nó por orgullo, ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fué hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. !!Cierre la puerta!!, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo; desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque: cuando usted vino a este mundo llegó sin adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin el, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejarlo ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr, porque le repito: !Nada ni nadie es indispensable!!! Solo es costumbre, apego, necesidad, pero cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, desprendase, sacuda, suelte.
Hay tantas palabras para significar SALUD MENTAL y cualquiera que sea la que escoja le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. !!Esa es la vida!!!
Lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó con su trabajo? ¿se acabó la relación?¿ya no vive más en esa casa?¿ debe ir de viaje?¿la amistad se acabó?. Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en revolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste será infinito porque en la vida, usted, yo, sus amigos, sus hijos, sus hermanos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. . Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. Nó!, los hechos pasan y hay que dejarlos ir. Por eso es que a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con solo lo que tenemos en el presente.
!!El pasado ya pasó!! No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quien es usted. Suelte el resentimiento, el prender su "televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue con eso es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse, ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" ) ¿a que?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. !!Si puede enfrentarlos ya y ahora ,hágalo, si no déjelo ir, cierre capítulos!!.
Digase a usted mismo que nó, que no vuelve. Pero nó por orgullo, ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fué hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. !!Cierre la puerta!!, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo; desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque: cuando usted vino a este mundo llegó sin adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin el, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejarlo ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr, porque le repito: !Nada ni nadie es indispensable!!! Solo es costumbre, apego, necesidad, pero cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, desprendase, sacuda, suelte.
Hay tantas palabras para significar SALUD MENTAL y cualquiera que sea la que escoja le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. !!Esa es la vida!!!
lunes, 24 de mayo de 2010
DIGO BASTA
Es tanto el dolor que respiro
que siento cristales rotos
en mi pecho
y la soledad es un vacío
en los bolsillos.
Hablo y ando como fuera de mi cuerpo
y las palabras son diminutos sonidos
hasta que se convierten en murmullos
por el viento.
Desnudo las cosas del ropaje del amor
que un día vestí,
le borro los nombres y los rostros
que la ausencia desdibujó
y que ya no sirven.
Más allá del dolor,
en la dimensión del olvido,
es que recuerdo con nostalgia
lo lejos que quedaron
los escalones blancos de mi casa
que bajaba arrebolada
hasta el domingo lustroso,
con el sol cabalgando nubes,
durmiendo la siesta con los gatos
o jugando a las escondidas
con piedras multicolores.
Las calles que anduve
a lo largo del tiempo,
trepando los días como un vértigo,
temblando de ansiedades
o salvando distancias incontenibles.
Pero ya estoy de regreso
de grandes y pequeños acontecimientos,
de oscuros derrumbes
y victorias solemnes
y esta historia de hoy,
que marca salobremente
mi designio de pájaro solitario
me vuelve líquido los ojos
de tanto mirar a lo lejos.
Y digo BASTA,
basta a la soledad, al dolor,
basta a la ausencia.
Que ruede la piedra del silencio
batiendo en un abismo sin retorno.
que siento cristales rotos
en mi pecho
y la soledad es un vacío
en los bolsillos.
Hablo y ando como fuera de mi cuerpo
y las palabras son diminutos sonidos
hasta que se convierten en murmullos
por el viento.
Desnudo las cosas del ropaje del amor
que un día vestí,
le borro los nombres y los rostros
que la ausencia desdibujó
y que ya no sirven.
Más allá del dolor,
en la dimensión del olvido,
es que recuerdo con nostalgia
lo lejos que quedaron
los escalones blancos de mi casa
que bajaba arrebolada
hasta el domingo lustroso,
con el sol cabalgando nubes,
durmiendo la siesta con los gatos
o jugando a las escondidas
con piedras multicolores.
Las calles que anduve
a lo largo del tiempo,
trepando los días como un vértigo,
temblando de ansiedades
o salvando distancias incontenibles.
Pero ya estoy de regreso
de grandes y pequeños acontecimientos,
de oscuros derrumbes
y victorias solemnes
y esta historia de hoy,
que marca salobremente
mi designio de pájaro solitario
me vuelve líquido los ojos
de tanto mirar a lo lejos.
Y digo BASTA,
basta a la soledad, al dolor,
basta a la ausencia.
Que ruede la piedra del silencio
batiendo en un abismo sin retorno.
LAS PALABRAS
Yo conozco el poder
que tienen las palabras.
Hay palabras que se pierden
y otras que resuenan en los siglos.
He descubierto en ellas
el pétalo encendido,
el silencio tumultuoso de la noche,
el amor que invade a los poetas.
En cada palabra resuena el alma
y se levantan ciudades de ternura
aplastando el silencio
que domestica las gargantes.
También hay voces
acumuladas de dolores
donde el pensamiento se entrecruza
con las sombres más antiguas.
Las palabras son viajeras constantes
de los corazones perdidos,
mensajeras incesantes
de todas las edades que arrastra consigo.
Ellas son el fruto
que humedece la tierra,
grano cereal que florece
al costado del camino.
Digo lo que germina,
digo el corazón,la esperanza,
el ojo de la vida,
su tensa cuerda que vibra y se exalta.
Las palabras.
Las dolientes, queridas y pródigas palabras.
que tienen las palabras.
Hay palabras que se pierden
y otras que resuenan en los siglos.
He descubierto en ellas
el pétalo encendido,
el silencio tumultuoso de la noche,
el amor que invade a los poetas.
En cada palabra resuena el alma
y se levantan ciudades de ternura
aplastando el silencio
que domestica las gargantes.
También hay voces
acumuladas de dolores
donde el pensamiento se entrecruza
con las sombres más antiguas.
Las palabras son viajeras constantes
de los corazones perdidos,
mensajeras incesantes
de todas las edades que arrastra consigo.
Ellas son el fruto
que humedece la tierra,
grano cereal que florece
al costado del camino.
Digo lo que germina,
digo el corazón,la esperanza,
el ojo de la vida,
su tensa cuerda que vibra y se exalta.
Las palabras.
Las dolientes, queridas y pródigas palabras.
LA POESIA COMO MEDIO DE EXPRESION
La poesía nació fundamentalmente respondiendo a una necesidad del ser humano. Paul Valery afirmaba que "la poesía es un perpetuo valanceo entre sonido y sentido y que se atraen el uno al otro, como piezas imantadas".
La poesía desempeña un papel importante en la sociedad, donde a su vez, esa utilidad se viste de belleza. En ella se habla de la rebeldía contra la opresión, de los niños en la calle, de la pobreza que margina al individuo, pero también del amor que une a un hombre y a una mujer incondicionalmente. Distintas emociones y vivencias, que se pueden expresar, tanto con la palabra escrita, como en el canto o en una representación teatral.
Hoy, cuando el individuo está inmerso en grandes problemas excistenciales, es muy difícil que se aboque a la idea de adquirir un libro de poesía, pero sí valora y escucha con más atención una manifestación teatral de la poesía o se deleita con una muestra de poemas ilustrados.
Un poeta que encare ciertos elementos de identidad con el pueblo, es un privilegio que mantendrá viva su obra, como en el caso de Machado, que es habitualmente cantado por Joan Manuel Serrat, o de Federico García Lorca, al que el excelente actor Alfredo Alcón lo exhaltó en un espectáculo teatral.
También tenemos el caso de Benedetti o de Armando Tejada Gomez o de Hector Negro.,en donde sus comprometidas poesías pasearon por toda América Latina de la mano de algún músico.
La poesía es necesaria históricamente para un pueblo, porque va a recordar sus dolores, sus pasiones y también sus costumbres. Concebida la poesía como como un medio de expresión artística y también de conocimiento, establece un orden de valores, de las relaciones que se establecen entre el espíritu y las cosas.
Cada poeta establece su reino propio, regido por sus propias fantasías. Trabaja con pájaros, con astros, con el amor, con la muerte, con la memoria de otros tiempos y otros seres. Con todos los sentidos y todas las visiones.
Por eso es que su creación, nacida de lo profundo de su experiencia vital, es siempre como una cosmo-visión, una respuesta al infinito enigma de las cosas.
La poesía desempeña un papel importante en la sociedad, donde a su vez, esa utilidad se viste de belleza. En ella se habla de la rebeldía contra la opresión, de los niños en la calle, de la pobreza que margina al individuo, pero también del amor que une a un hombre y a una mujer incondicionalmente. Distintas emociones y vivencias, que se pueden expresar, tanto con la palabra escrita, como en el canto o en una representación teatral.
Hoy, cuando el individuo está inmerso en grandes problemas excistenciales, es muy difícil que se aboque a la idea de adquirir un libro de poesía, pero sí valora y escucha con más atención una manifestación teatral de la poesía o se deleita con una muestra de poemas ilustrados.
Un poeta que encare ciertos elementos de identidad con el pueblo, es un privilegio que mantendrá viva su obra, como en el caso de Machado, que es habitualmente cantado por Joan Manuel Serrat, o de Federico García Lorca, al que el excelente actor Alfredo Alcón lo exhaltó en un espectáculo teatral.
También tenemos el caso de Benedetti o de Armando Tejada Gomez o de Hector Negro.,en donde sus comprometidas poesías pasearon por toda América Latina de la mano de algún músico.
La poesía es necesaria históricamente para un pueblo, porque va a recordar sus dolores, sus pasiones y también sus costumbres. Concebida la poesía como como un medio de expresión artística y también de conocimiento, establece un orden de valores, de las relaciones que se establecen entre el espíritu y las cosas.
Cada poeta establece su reino propio, regido por sus propias fantasías. Trabaja con pájaros, con astros, con el amor, con la muerte, con la memoria de otros tiempos y otros seres. Con todos los sentidos y todas las visiones.
Por eso es que su creación, nacida de lo profundo de su experiencia vital, es siempre como una cosmo-visión, una respuesta al infinito enigma de las cosas.
viernes, 21 de mayo de 2010
LOS FANTASMAS DE BUENOS AIRES
Desde los comienzos de Buenos Aires, allá por el siglo XVIII, ha tenido una rica historia de misterio inexplicables, aún para los arqueólogos, historiadores y parapsicólogos.
La ciudad cambió notoriamente hacia 1776, cuando se transformó capital del nuevo Virreynato. Muchas historias se han tejido desde entonces y muchos lugares, barrios y mansiones han sobrevivido al paso del tiempo, dejando como legado grandes secretos, que aún son motivo de curiosidad para los habitantes de esta gran urbe.
Buenos Aires es como una enorme casa inabarcable, con rincones ocultos y secretos, que a veces se develan en parte y por situaciones fortuitas. Frecuentemente se habla de fantasmas y aparecidos y es entonces cuando los científicos`, estudiosos de lo paranormal, se afanan en echar luz sobre las inquietantes sombras.
Es el caso, por ejemplo, de algunas murmuraciones que obstinadamente se empeñan en asegurar que, cuando fué inaugurado el Teatro General San Martín, además de haberse "olvidado" de hacer la boletería, se descubrió que habitaba entre sus pasadizos secretos, un fantasma que, cuando no hay nadie en el lugar, solo el sereno, este aparecido enciende las luces y abre las puertas.
Se cuenta símismo que, este teatro, fué concebido en sus comienzos para templo masónico, de ahí sus medidas especiales y disposiciones que responden a razones matemáticas y complejas.
Y como toda ciudad que se respete, no faltan los túneles y Buenos Aires es abundante en ellos. Los más históricos son aquellos coloniales que pululan debajo del casco antiguo, o sea hoy, bajo la Manzana de las Luces, en el viejo barrio de Monserrat, cuyo destino original era para el tráfico de esclavos.
Y avanzando por el túnel de los misterios, por la calle Balcarce, existe todavía un local con tres grandes bóvedas, de las cuales se dice que por ellas se escucha llorar al fantasma de un tal Epifanio Lamas.Este personaje parece ser que era un santafesino que deseaba ambarcarse, vaya saber hacia adonde, y se escondió entre la mercadería que se hallaba en una de estas bóvedas. Por desgracia tuvo un accidente en el lugar y perdió el bergantín donde quería embarcar. Desde entonces se comenta que reside allí abajo, visible solo para el que lo quiere ver.
Un descubrimiento
A principios del siglo pasado se excavó en el antiguo edificio que se levanta en la esquina de Moreno y Perú y se descubrieron extrañas construcciones subterráneas. Allí se hallaron extrañas construcciones subterráneas y se encontraron diversos objetos, tales como un trozo de plato con el retrato de Napoléon, un bozal, dos cuernos, cucharas, tenedores y cuchillos de plata. Varias botellas, una cacerola de cobre, una espada, una bayoneta, una puerta rota con un cerrojo y otros objetos.
También se encontraron adheridos a una bayoneta, cabellos de color castaño. De acuerdo a los estudiosos los vincularon con los cabellos trenzados que el General Manuel Belgrano había hecho cortar, en noviembre de 1811, a los soldados del Regimiento de Patricios y que motivó el llamado "Motín de las trenzas".
Lamento y esclavos
Una de las leyendas urbanas más difundidas, es la que asegura que el edificio de la vieja Biblioteca Nacional, en Mexico al 500, donde hoy funciona la Dirección Nacional de Música, existen fantasmas esclavos.Se cuenta que en las noches, especialmente de tormenta, se escuchan claramente gemidos y ruidos extraños. También se dice que, la bóveda del Banco de la Nación, situado en Rivadavia y Reconquista, está repleta de almas.En ese lugar se levantó la primera iglesia de la Ciudad de Buenos Aires, que tenía, además, cun camposanto. Cuando esta iglesia fué trsladada a otro lugar, los cuerpos que estaban bajo tierra siguieron en el mismo sitio. Es así que se comenta que, sus almas quedaron sin descanso, las que merodean por las noches en el predio que ocupa el banco.
Otras apariciones inexplicables suceden en el Museo Fernandez Blanco. Uno de los museólogos que trabaja en el mismo desde hace 25 años, asegura haber sido protagonista en varias ocasiones, de apariciones extrañas.
Por ejemplo, en el verano de mediados del 90, se encontraba levantando el montaje de una muestra. Estaba en un salón del subsuelo, en el pabellón central, cuya puerta de doble hoja conduce a los amplios jardines. Según el museólogo, vió a través de la puerta, a una persona vestida de negro. Se acercó para ver quien era y cuando lo hizo desapareció en el aire.
En 1989, una bailarina de arte flamenco, comentó que mientras esperaba que volviera la luz que se había cortado, ella junto a una compañera, vieron un espcie de objeto muy grande, que brotaba de una bañera antigua que estaba en el fondo del jardín y se elevaba hasta llegar a la copa de los árboles más altos.Tenía consistencia de nube y era opaca.
De repente esa figura desapareció y reapareció instantaneamente del otro lado de las hileras de árboles.
Un perro guardían que se hallaba en el lugar, saltó ladrando con energía al ver esa figura, pero luego retornó a la casa muy asustado.
Como todas las grandes metròpolis estas historias no se encuentran en manuales, pero cuenta con cientos de autores anónimos que con sus leyendas construyen la identidad urbana, la tradición de una ciudad.
La ciudad cambió notoriamente hacia 1776, cuando se transformó capital del nuevo Virreynato. Muchas historias se han tejido desde entonces y muchos lugares, barrios y mansiones han sobrevivido al paso del tiempo, dejando como legado grandes secretos, que aún son motivo de curiosidad para los habitantes de esta gran urbe.
Buenos Aires es como una enorme casa inabarcable, con rincones ocultos y secretos, que a veces se develan en parte y por situaciones fortuitas. Frecuentemente se habla de fantasmas y aparecidos y es entonces cuando los científicos`, estudiosos de lo paranormal, se afanan en echar luz sobre las inquietantes sombras.
Es el caso, por ejemplo, de algunas murmuraciones que obstinadamente se empeñan en asegurar que, cuando fué inaugurado el Teatro General San Martín, además de haberse "olvidado" de hacer la boletería, se descubrió que habitaba entre sus pasadizos secretos, un fantasma que, cuando no hay nadie en el lugar, solo el sereno, este aparecido enciende las luces y abre las puertas.
Se cuenta símismo que, este teatro, fué concebido en sus comienzos para templo masónico, de ahí sus medidas especiales y disposiciones que responden a razones matemáticas y complejas.
Y como toda ciudad que se respete, no faltan los túneles y Buenos Aires es abundante en ellos. Los más históricos son aquellos coloniales que pululan debajo del casco antiguo, o sea hoy, bajo la Manzana de las Luces, en el viejo barrio de Monserrat, cuyo destino original era para el tráfico de esclavos.
Y avanzando por el túnel de los misterios, por la calle Balcarce, existe todavía un local con tres grandes bóvedas, de las cuales se dice que por ellas se escucha llorar al fantasma de un tal Epifanio Lamas.Este personaje parece ser que era un santafesino que deseaba ambarcarse, vaya saber hacia adonde, y se escondió entre la mercadería que se hallaba en una de estas bóvedas. Por desgracia tuvo un accidente en el lugar y perdió el bergantín donde quería embarcar. Desde entonces se comenta que reside allí abajo, visible solo para el que lo quiere ver.
Un descubrimiento
A principios del siglo pasado se excavó en el antiguo edificio que se levanta en la esquina de Moreno y Perú y se descubrieron extrañas construcciones subterráneas. Allí se hallaron extrañas construcciones subterráneas y se encontraron diversos objetos, tales como un trozo de plato con el retrato de Napoléon, un bozal, dos cuernos, cucharas, tenedores y cuchillos de plata. Varias botellas, una cacerola de cobre, una espada, una bayoneta, una puerta rota con un cerrojo y otros objetos.
También se encontraron adheridos a una bayoneta, cabellos de color castaño. De acuerdo a los estudiosos los vincularon con los cabellos trenzados que el General Manuel Belgrano había hecho cortar, en noviembre de 1811, a los soldados del Regimiento de Patricios y que motivó el llamado "Motín de las trenzas".
Lamento y esclavosUna de las leyendas urbanas más difundidas, es la que asegura que el edificio de la vieja Biblioteca Nacional, en Mexico al 500, donde hoy funciona la Dirección Nacional de Música, existen fantasmas esclavos.Se cuenta que en las noches, especialmente de tormenta, se escuchan claramente gemidos y ruidos extraños. También se dice que, la bóveda del Banco de la Nación, situado en Rivadavia y Reconquista, está repleta de almas.En ese lugar se levantó la primera iglesia de la Ciudad de Buenos Aires, que tenía, además, cun camposanto. Cuando esta iglesia fué trsladada a otro lugar, los cuerpos que estaban bajo tierra siguieron en el mismo sitio. Es así que se comenta que, sus almas quedaron sin descanso, las que merodean por las noches en el predio que ocupa el banco.
Otras apariciones inexplicables suceden en el Museo Fernandez Blanco. Uno de los museólogos que trabaja en el mismo desde hace 25 años, asegura haber sido protagonista en varias ocasiones, de apariciones extrañas.
Por ejemplo, en el verano de mediados del 90, se encontraba levantando el montaje de una muestra. Estaba en un salón del subsuelo, en el pabellón central, cuya puerta de doble hoja conduce a los amplios jardines. Según el museólogo, vió a través de la puerta, a una persona vestida de negro. Se acercó para ver quien era y cuando lo hizo desapareció en el aire.
En 1989, una bailarina de arte flamenco, comentó que mientras esperaba que volviera la luz que se había cortado, ella junto a una compañera, vieron un espcie de objeto muy grande, que brotaba de una bañera antigua que estaba en el fondo del jardín y se elevaba hasta llegar a la copa de los árboles más altos.Tenía consistencia de nube y era opaca.
De repente esa figura desapareció y reapareció instantaneamente del otro lado de las hileras de árboles.
Un perro guardían que se hallaba en el lugar, saltó ladrando con energía al ver esa figura, pero luego retornó a la casa muy asustado.
Como todas las grandes metròpolis estas historias no se encuentran en manuales, pero cuenta con cientos de autores anónimos que con sus leyendas construyen la identidad urbana, la tradición de una ciudad.
martes, 4 de mayo de 2010
UN RECUERDO DE LOS CINES BARRIALES

Cuando la memoria, como una máquina del tiempo, recorre los caminos que hemos hecho, aparecen, entre otros recuerdos que se creían olvidados, aquellas enormes salas de cine de barrio, donde con una sola entrada se podían ver tres películas, con algunos intervalos.
Por las noches, el techo corredizo, con un ruido caracteristico, dejaba ver un cielo azul iluminado de estrellas.
Luego, la pantalla se encendía y se escuchaba los acordes conocidos que anunciaba la salida del Noticiero Argentino. Los chicos se revolvian inquietos en sus asiento esperando que concluyera para que por fín, aparecieran los titulos de la primer película. Estos no eran simples cines de barrio, ya que podían competir de igual a igual con los de la calle Lavalle, por la calidad de las películas y la comodidad de las salas. Solo se diferenciaban en que, casi todos los espectadores se conocían del barrio, se saludaban, tenían charlas amistosas, hasta que el aomodador anunciaba que se hiciera silencio para el comienzo de la película.
Entre algunos cines barriales se pueden mencionar los de Flores, como el cine Fénix, Pueyrredón, Gran Rivadavia, Rivera Indarte o el San José de Flores, que en su mayoría han desaparecido o se han convertido en bingos, boliches bailables o escenarios de pastores con sus arengas.
Las películas de estreno se podían ver sin tener que viajar al Centro y en los Carnavales, las murgas brillaan en todo su esplendor arriba de los escenarios.
En los años 40 no había un solo chico o chica que se perdiera los domingos para ver las continuadas de cowboys, donde se peleaban con los indios, y la algarabía de los pibes que se ponían del lado de uno u otro de los que luchaban. O una joven parejita que se resguardaba en la oscuridad de la sala, y tomados de la mano se daban un beso timidamente.
Para no tener que comprar golosinas o helados, algunas madres les preparaban a los pibes tremendos sanguches de mortadela, que al desenvolverlos de sus servilletas limpias ynplanchadas, transmitían su aroma penetrante a toda la sala.
Otros, en cambio, se divertían comprando un chupetín largo y en forma de cono, que chupaban su punta para hacerla finita y de ese modo pinchar a un amigo que estaba sentado delante.
También se había impuesto un "día de damas", el que era reservado para proyectar películas argentinas de amor o de conflictos familiares, frente a las cuales las mujeres llenaban sus pañuelos de lágrimas, por los grandes dramones.
En el intervalo, el chocolatinero recorría la sala ofreciendo en su bandeja bamboleante riquisimos helados, chocolates y golosinas variadas, al que rodeaban con entusiasmo los menudos clientes.
Mientras tanto, en el frente de los cines, anunciaban con rutilantes afiches y fotografías prendidas con ganchos, los films más emblemáticos con los artistas más requeridos de la época.
Cuando los viejos proyectores se ponían en marcha, los aplausos ruidosos se escuchaban en la sala. En este punto, pensando que todos los barrios deberían conservar sus tradicionales cines, aparece en mi memoria la película "Cinema Paradiso", que hablaba del amor de los habitantes del lugar por la cinematografía y lograron reflotar esa sala del barrio, que nunca debería haber cerrado.Ellas poseían la magia de la infancia, la sorpresa de aquellas imágenes tan entrañables pra la memoria, que son referentes de la vida social de un barrio, que forman parte de su identidad y de su historia.
Por las noches, el techo corredizo, con un ruido caracteristico, dejaba ver un cielo azul iluminado de estrellas.
Luego, la pantalla se encendía y se escuchaba los acordes conocidos que anunciaba la salida del Noticiero Argentino. Los chicos se revolvian inquietos en sus asiento esperando que concluyera para que por fín, aparecieran los titulos de la primer película. Estos no eran simples cines de barrio, ya que podían competir de igual a igual con los de la calle Lavalle, por la calidad de las películas y la comodidad de las salas. Solo se diferenciaban en que, casi todos los espectadores se conocían del barrio, se saludaban, tenían charlas amistosas, hasta que el aomodador anunciaba que se hiciera silencio para el comienzo de la película.
Entre algunos cines barriales se pueden mencionar los de Flores, como el cine Fénix, Pueyrredón, Gran Rivadavia, Rivera Indarte o el San José de Flores, que en su mayoría han desaparecido o se han convertido en bingos, boliches bailables o escenarios de pastores con sus arengas.
Las películas de estreno se podían ver sin tener que viajar al Centro y en los Carnavales, las murgas brillaan en todo su esplendor arriba de los escenarios.
En los años 40 no había un solo chico o chica que se perdiera los domingos para ver las continuadas de cowboys, donde se peleaban con los indios, y la algarabía de los pibes que se ponían del lado de uno u otro de los que luchaban. O una joven parejita que se resguardaba en la oscuridad de la sala, y tomados de la mano se daban un beso timidamente.
Para no tener que comprar golosinas o helados, algunas madres les preparaban a los pibes tremendos sanguches de mortadela, que al desenvolverlos de sus servilletas limpias ynplanchadas, transmitían su aroma penetrante a toda la sala.
Otros, en cambio, se divertían comprando un chupetín largo y en forma de cono, que chupaban su punta para hacerla finita y de ese modo pinchar a un amigo que estaba sentado delante.
También se había impuesto un "día de damas", el que era reservado para proyectar películas argentinas de amor o de conflictos familiares, frente a las cuales las mujeres llenaban sus pañuelos de lágrimas, por los grandes dramones.
En el intervalo, el chocolatinero recorría la sala ofreciendo en su bandeja bamboleante riquisimos helados, chocolates y golosinas variadas, al que rodeaban con entusiasmo los menudos clientes.
Mientras tanto, en el frente de los cines, anunciaban con rutilantes afiches y fotografías prendidas con ganchos, los films más emblemáticos con los artistas más requeridos de la época.
Cuando los viejos proyectores se ponían en marcha, los aplausos ruidosos se escuchaban en la sala. En este punto, pensando que todos los barrios deberían conservar sus tradicionales cines, aparece en mi memoria la película "Cinema Paradiso", que hablaba del amor de los habitantes del lugar por la cinematografía y lograron reflotar esa sala del barrio, que nunca debería haber cerrado.Ellas poseían la magia de la infancia, la sorpresa de aquellas imágenes tan entrañables pra la memoria, que son referentes de la vida social de un barrio, que forman parte de su identidad y de su historia.
sábado, 19 de septiembre de 2009
MIS EDADES

He descubierto mis edades
en las audiencias que mantuve
con mi sangre.
El tiempo avanza y trepa por las murallas
de las estaciones.
Todo crece hacia el infinito
dejando huellas indelebles e infatigables.
He fijado banderas
alrededor de mis muros,
he hablado con el lenguaje puro
de los pájaros,
conviví con la lluvia y el viento,
he descendido hacia la fuga y el polvo.
El asombro,
ese país húmedo y callado
fué mi refugio de regreso.
Después,
el amor sustentó mis horas secretas
y emergí vacilante
como una espiga dorada.
Prodigio inagotable
como el misterio oceánico.
Sobre los metales de la tierra
dejo grabados mis frutos vivos
y el rostro innumerable de mis edades.
TIEMPO DE ANGUSTIA
Hace poco lei algo por e-mail que me hizo pensar que no todo está perdido en la vida y que buceando en nuestro interior podemos encontrar que estamos siempre cumpliendo etapas.
Esto lo escribió alguien llamado Merlina Meiler y me parece muy importante transcribirlo.
"Hoy no es un día perfecto.Estás ansiosa, deseas algo con toda tu alma, ya mismo. La ansiedad te desvela y te condiciona...pero !alégrate!,eres un ser humano.
Hay momentos de transición en la vida de todos nosotros en los que estamos poblados de indefiniciones, de dudas, de ansiedades. Estás esperando una respuesta concreta de trabajo, estudios, mudanza u otra circunstancia muy importante. Sin embargo, estas situaciones tal vez no se resuelvan hoy mismo...hay que esperar, sin agustiarse ¿pero como?
La vida no es ideal, es real, hay situaciones concretas, tangibles. Quizás una de estas situaciones de indefinición sea hoy, justamente, !quien sabe!. No todo es blanco o negro. Es común que nos hallemos en situaciones grises con cierta frecuencia, son inherentes al ser humano. En estos días, que no son perfectos, nos damos cuenta de que el vaso no está siempre medio lleno...! a veces lo vemos medio vacío!. Somos personas complejas y fluctuantes, ya lo dijo Thomas Mann: "Ningún estado de ánimo puede mantenerse sin alteraciones en el transcurso de las horas".
Daniel Goleman en su libro "Inteligencia Emocional", sostiene que el optimismo, al igual que la esperanza, significa tener una gran expectativa de que, en general, las cosas saldrán bien en la vida, a pesar de los contratiempos y frustraciones. Goleman también explica que el optimismo paga dividendos en la vida, y que es una actitud emocionalmente inteligente. Asi que esperemos lo mejor, con disposición de ánimo positivo, mientras se van aclarando las aguas.
Hay que tener en cuenta como uno se ve en períodos de indefinición, tanto interna como externa, en los que se siente minada la seguridad en uno mismo. Creo que algo importante de los momentos de indefiniciones es el reencontrarnos con nuestra esencia como seres humanos, llenos de dudas e incertidumbres y algunas certezas, como por ejemplo, darnos cuenta nuevamente que no todo está bajo nuestro control. ¿Te molesta saber que una parte de lo que sucederá en tu vida no depende exclusivamente de vos?. Debes aflojarte y pensar que tal vez puedes elegir experimentar otras sensaciones: asombro ante lo nuevo, alegría ante una crísis por la oportunidad de cambio que trae consigo, esperanza ante el abanico de posibilidades que se abre frente a vos.
Las situaciones nuevas son estimulantes, ya que podemos mostrar lo mejor de nosotros, las destrezas y los conocimientos adquiridos,la capacidad de adaptación y de respuesta, sabiduría y madurez. El camino hacia el crecimiento personal incluye aprender a vivir en días grises y en momentos límites y de transición.
Hay muchas maneras en las que uno puede elegir como ver el día cuando no se siente cómodo de que todo se vaya de las manos. Hay que hacer cosas que nos gusten. Solo por hoy y lo repetiremos mañana. Si se recuerda voces desmoralizadoras, de una o ajenas, hay que saber escuchar música, cantar o bailar. Si no se puede dormir, hay que relajarse, respirar hondo y tratar de hacer algo que nos de placer. También comentarle a alguien que queremos lo que nos sucede. Verbalizar estos estados de ànimo se alivian casi de inmediato.
Si el tiempo que uno tiene que esperar para ver resultados positivos angustian, visualizar el resultado que uno espera. Esto es una actitud muy buena para aliviar tensiones y redireccionar la energía positivamente. Hay que tener siempre en cuenta que un día que no es perfecto también puede ser un buen día...y hay mucho que uno puede hacer para que así sea.
Esto lo escribió alguien llamado Merlina Meiler y me parece muy importante transcribirlo.
"Hoy no es un día perfecto.Estás ansiosa, deseas algo con toda tu alma, ya mismo. La ansiedad te desvela y te condiciona...pero !alégrate!,eres un ser humano.
Hay momentos de transición en la vida de todos nosotros en los que estamos poblados de indefiniciones, de dudas, de ansiedades. Estás esperando una respuesta concreta de trabajo, estudios, mudanza u otra circunstancia muy importante. Sin embargo, estas situaciones tal vez no se resuelvan hoy mismo...hay que esperar, sin agustiarse ¿pero como?
La vida no es ideal, es real, hay situaciones concretas, tangibles. Quizás una de estas situaciones de indefinición sea hoy, justamente, !quien sabe!. No todo es blanco o negro. Es común que nos hallemos en situaciones grises con cierta frecuencia, son inherentes al ser humano. En estos días, que no son perfectos, nos damos cuenta de que el vaso no está siempre medio lleno...! a veces lo vemos medio vacío!. Somos personas complejas y fluctuantes, ya lo dijo Thomas Mann: "Ningún estado de ánimo puede mantenerse sin alteraciones en el transcurso de las horas".
Daniel Goleman en su libro "Inteligencia Emocional", sostiene que el optimismo, al igual que la esperanza, significa tener una gran expectativa de que, en general, las cosas saldrán bien en la vida, a pesar de los contratiempos y frustraciones. Goleman también explica que el optimismo paga dividendos en la vida, y que es una actitud emocionalmente inteligente. Asi que esperemos lo mejor, con disposición de ánimo positivo, mientras se van aclarando las aguas.
Hay que tener en cuenta como uno se ve en períodos de indefinición, tanto interna como externa, en los que se siente minada la seguridad en uno mismo. Creo que algo importante de los momentos de indefiniciones es el reencontrarnos con nuestra esencia como seres humanos, llenos de dudas e incertidumbres y algunas certezas, como por ejemplo, darnos cuenta nuevamente que no todo está bajo nuestro control. ¿Te molesta saber que una parte de lo que sucederá en tu vida no depende exclusivamente de vos?. Debes aflojarte y pensar que tal vez puedes elegir experimentar otras sensaciones: asombro ante lo nuevo, alegría ante una crísis por la oportunidad de cambio que trae consigo, esperanza ante el abanico de posibilidades que se abre frente a vos.
Las situaciones nuevas son estimulantes, ya que podemos mostrar lo mejor de nosotros, las destrezas y los conocimientos adquiridos,la capacidad de adaptación y de respuesta, sabiduría y madurez. El camino hacia el crecimiento personal incluye aprender a vivir en días grises y en momentos límites y de transición.
Hay muchas maneras en las que uno puede elegir como ver el día cuando no se siente cómodo de que todo se vaya de las manos. Hay que hacer cosas que nos gusten. Solo por hoy y lo repetiremos mañana. Si se recuerda voces desmoralizadoras, de una o ajenas, hay que saber escuchar música, cantar o bailar. Si no se puede dormir, hay que relajarse, respirar hondo y tratar de hacer algo que nos de placer. También comentarle a alguien que queremos lo que nos sucede. Verbalizar estos estados de ànimo se alivian casi de inmediato.
Si el tiempo que uno tiene que esperar para ver resultados positivos angustian, visualizar el resultado que uno espera. Esto es una actitud muy buena para aliviar tensiones y redireccionar la energía positivamente. Hay que tener siempre en cuenta que un día que no es perfecto también puede ser un buen día...y hay mucho que uno puede hacer para que así sea.
martes, 15 de septiembre de 2009
A PESAR DE TODO
......y sin embargo salgo
saludo
estreno una blusa
leo un libro
recorro Buenos Aires y su gente
me llaman por teléfono
apresuro una copa
por las noches
los amigos me dicen
¿donde estabas?
compro el diario
me atoro de noticias
voy al parque
me adorno con pulseras
pero adentro estás vos
y me desangro.
saludo
estreno una blusa
leo un libro
recorro Buenos Aires y su gente
me llaman por teléfono
apresuro una copa
por las noches
los amigos me dicen
¿donde estabas?
compro el diario
me atoro de noticias
voy al parque
me adorno con pulseras
pero adentro estás vos
y me desangro.
LEGAR DE MI

Creo poder legar de mí
la condición natural
de mi poesía,
mis lúcidas templanzas,
el equilibrio del orden
y el desorden ecuánime.
Creo poder legar
la secreta propiedad
de mis dolores
y la amplia generosidad
de mi alegría.
También creo necesario
legar mis anécdotas
y algunas páginas vivas
adheridas al tiempo.
A través de una posible memoria,
desde más allá de los días,
quizás quede de mí
un corazón agotado de veranos
y el amor entero
creciendo en los brazos abiertos
del espacio.
Creo poder legar de mí
el espíritu de pájaro inalcanzable
y la búsqueda febril
de nuestro origen
....y si es posible
a la hora tardía
de los silencios,
que algún poeta encanecido
se siente a leer con añoranza
mis gastadas y líricas poesías.
viernes, 11 de septiembre de 2009
EL MIEDO-Cuento de Nelida Santanna
El silencio es total. Iluminada por un farol mortecino y solitario la calle se desfigura en sombras dantescas. Solo mis pasos se escuchan en la noche cerrada y fría, como un eco repetido en las baldosas desparejas.
De repente, por una de las cortadas, sale de improviso una figura que, en mi imaginación inquietante, no le veo forma humana. Siento mucho frío, levanto el cuello de mi abrigo y apresuro el paso, percibiendo desde ese momento una extraña sensación de inquietud que no puedo explicar.
Son las dos de la mañana, una madrugada invernal que se asemeja a un gran caverna oscura. Salgo de mi guardia del Hospital Argerich, donde trabajo como enfermera del primer piso. Ya hace un año que estoy en él y estoy acostumbrada a estos horarios tan de madrugada, pero nunca como hoy me asaltó esta zozobra, este miedo intenso que me cala muy despacio en los huesos, en la mente.
Detrás mío escucho los pasos de ese ser extraño. A esta hora todos los bares se encuentran cerrados y solo el ladrido de un perro quiebra el espeso y doloroso silencio.
A pesar del frío de este mes de julio, mis manos como mi nuca y espalda se encuentran mojadas en transpiración. Las sienes me laten convulsivamente. Apresuro la marcha, quiero llegar a mi casa cuanto antes. Recuerdo los reproches de Ana, mi compañera del segundo piso, por irme del hospital caminando. Siempre me dice que es muy peligroso en la madrugada, que hay mucha delincuencia.
Viv muy cerca y me gusta respirar el aire fresco que me golpea el rostro. Es como sentir el parto del día dentro mío, la noche que se va alejando dejando sus peculiares olores.
Pero Ana tiene razón, es una imprudencia, ahora me doy cuenta. Y esta calle solitaria que parece no terminar nunca....y esta oscuridad.....
Los pasos se van acercando cada vez más rápido. Instintivamente, sin saber por qué, palpo en el bolsillo de mi abrigo un estilete que había guardado en él, no recuerdo ahora por qué motivo.
Tengo el estómago comprimido y siento las aletas de la nariz que se contraen y dilatan simultáneamente. Llego al grado de la desesperación pasando por todos los estados imaginables.
Camino por Arzobispo Espinosa hacia Catalina Sur, la calle en donde vivo. Ya faltan tres cuadras, pero se me ocurre que jamás he de llegar. De pronto los pasos seguidores se detienen, hago lo mismo y aguzo el oíso y todos mis sentidos. Contengo la respiración y siento que mi corazón está por estallar. Trato de calmarme y me digo que estoy preparada para cualquier cosa.
En ese instante escucho el respirar jadeante del hombre, como el de un animal presto a saltar sobre su presa. Quiero darme vuelta pero estoy paralizada por el terror. Apoyo mi espalda contra la pared, quisiera desaparecer detrás de los muros. La neblina se hace densa y no me permite ver con claridad ni atrás ni delante mío. La respiración se oye cada vez más cerca y cuando creo que mis fuerzas están por abandonarme una mano se apoya sobre mi hombro. De mi garganta escapa un grito, con mezcla de miedo y llanto. Olvido el esteilete. El hombre, con voz aguardentosa murmura algo que no entiendo. Ya no puedo pensar, ni correr, ni hablar.
Trato, sin embargo, de escapar del lugar, pero él me retiene por un brazo con firmeza. - !!Suelteme!!Suelteme!!!...-le digo con desesperación casi enajenada y a punto de desmayarme.
El hombre levanta una mano en ademán de taparme la boca, al mismo tiempo que me dice: _Cálmese señorita, no tenga miedo, no la voy a lastimar. No grite por favor....-
- ¿Que quiere de mí?- vuelvo a gritar histericamene. El hombre, con los ojos brillantes y una sonrisa que me hiela la sangre, prosigue:- !Escucheme por favor....espere un poco. Tengo una hijita internada en el Argerich, se llama Marianita y está en el primer piso. Usted la ayudó mucho sonsiguiendole esos medicamentos tan caros que yo no pdía comprar. Solo venía a agradecerle ¿sabe?....
Mi llanto espasmódico rebota por las paredes de la calle solitaria.
De repente, por una de las cortadas, sale de improviso una figura que, en mi imaginación inquietante, no le veo forma humana. Siento mucho frío, levanto el cuello de mi abrigo y apresuro el paso, percibiendo desde ese momento una extraña sensación de inquietud que no puedo explicar.
Son las dos de la mañana, una madrugada invernal que se asemeja a un gran caverna oscura. Salgo de mi guardia del Hospital Argerich, donde trabajo como enfermera del primer piso. Ya hace un año que estoy en él y estoy acostumbrada a estos horarios tan de madrugada, pero nunca como hoy me asaltó esta zozobra, este miedo intenso que me cala muy despacio en los huesos, en la mente.
Detrás mío escucho los pasos de ese ser extraño. A esta hora todos los bares se encuentran cerrados y solo el ladrido de un perro quiebra el espeso y doloroso silencio.
A pesar del frío de este mes de julio, mis manos como mi nuca y espalda se encuentran mojadas en transpiración. Las sienes me laten convulsivamente. Apresuro la marcha, quiero llegar a mi casa cuanto antes. Recuerdo los reproches de Ana, mi compañera del segundo piso, por irme del hospital caminando. Siempre me dice que es muy peligroso en la madrugada, que hay mucha delincuencia.
Viv muy cerca y me gusta respirar el aire fresco que me golpea el rostro. Es como sentir el parto del día dentro mío, la noche que se va alejando dejando sus peculiares olores.
Pero Ana tiene razón, es una imprudencia, ahora me doy cuenta. Y esta calle solitaria que parece no terminar nunca....y esta oscuridad.....
Los pasos se van acercando cada vez más rápido. Instintivamente, sin saber por qué, palpo en el bolsillo de mi abrigo un estilete que había guardado en él, no recuerdo ahora por qué motivo.
Tengo el estómago comprimido y siento las aletas de la nariz que se contraen y dilatan simultáneamente. Llego al grado de la desesperación pasando por todos los estados imaginables.
Camino por Arzobispo Espinosa hacia Catalina Sur, la calle en donde vivo. Ya faltan tres cuadras, pero se me ocurre que jamás he de llegar. De pronto los pasos seguidores se detienen, hago lo mismo y aguzo el oíso y todos mis sentidos. Contengo la respiración y siento que mi corazón está por estallar. Trato de calmarme y me digo que estoy preparada para cualquier cosa.
En ese instante escucho el respirar jadeante del hombre, como el de un animal presto a saltar sobre su presa. Quiero darme vuelta pero estoy paralizada por el terror. Apoyo mi espalda contra la pared, quisiera desaparecer detrás de los muros. La neblina se hace densa y no me permite ver con claridad ni atrás ni delante mío. La respiración se oye cada vez más cerca y cuando creo que mis fuerzas están por abandonarme una mano se apoya sobre mi hombro. De mi garganta escapa un grito, con mezcla de miedo y llanto. Olvido el esteilete. El hombre, con voz aguardentosa murmura algo que no entiendo. Ya no puedo pensar, ni correr, ni hablar.
Trato, sin embargo, de escapar del lugar, pero él me retiene por un brazo con firmeza. - !!Suelteme!!Suelteme!!!...-le digo con desesperación casi enajenada y a punto de desmayarme.
El hombre levanta una mano en ademán de taparme la boca, al mismo tiempo que me dice: _Cálmese señorita, no tenga miedo, no la voy a lastimar. No grite por favor....-
- ¿Que quiere de mí?- vuelvo a gritar histericamene. El hombre, con los ojos brillantes y una sonrisa que me hiela la sangre, prosigue:- !Escucheme por favor....espere un poco. Tengo una hijita internada en el Argerich, se llama Marianita y está en el primer piso. Usted la ayudó mucho sonsiguiendole esos medicamentos tan caros que yo no pdía comprar. Solo venía a agradecerle ¿sabe?....
Mi llanto espasmódico rebota por las paredes de la calle solitaria.
jueves, 10 de septiembre de 2009
SENCILLAMENTE REGRESO
He regresado de todos los silencios
y de todas las soledades del mundo.
He endurecido la ansiedad de los días
y sacrificado los signos del amor.
He desterrado manos y sombras
que giraban en un viento
desenfrenado y maligno.
He regresado de la pena manoseada
que devora la miseria,
la rígida miseria
que se descolgaba de las ventanas
de las madrugadas.
Todo queda en los confines de la memoria
donde habita la noche
con su macizo color de llanto.
Por último regreso
de todas las palabras abandonadas
que lastimaron mi pecho
y me vistieron con una piel distinta.
Porque ya no quiero derramar mis ojos
sobre la corteza áspera de la vida,
porque ya he sentenciado
los gritos solemnes
que me mordían por dentro.
Porque sencillamente regreso.
Y entonces,
poco a poco,
símbolo a símbolo
construiré una geografía
de constelaciones pequeñas,
donde sobreviviré a todos los silencios
y a todas las soledades del mundo
y de todas las soledades del mundo.
He endurecido la ansiedad de los días
y sacrificado los signos del amor.
He desterrado manos y sombras
que giraban en un viento
desenfrenado y maligno.
He regresado de la pena manoseada
que devora la miseria,
la rígida miseria
que se descolgaba de las ventanas
de las madrugadas.
Todo queda en los confines de la memoria
donde habita la noche
con su macizo color de llanto.
Por último regreso
de todas las palabras abandonadas
que lastimaron mi pecho
y me vistieron con una piel distinta.
Porque ya no quiero derramar mis ojos
sobre la corteza áspera de la vida,
porque ya he sentenciado
los gritos solemnes
que me mordían por dentro.
Porque sencillamente regreso.
Y entonces,
poco a poco,
símbolo a símbolo
construiré una geografía
de constelaciones pequeñas,
donde sobreviviré a todos los silencios
y a todas las soledades del mundo
lunes, 7 de septiembre de 2009
Despistes y Franquezas de Mario Benedeti
El hombre bueno casi siempre se aburre de sus rencores.Pero siempre hay un rencor que confirma la regla.
La muerte es una traición de Dios.
!Si uno conociera lo que tiene, con tanta claridad como conoce lo que le falta!
Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo.
Cuando parece que la vida imita al arte, es porque el arte ha logrado anunciar la vida.
Epitafio para un vanidoso: "Bah...."
El inconveniente de la autocrítica, es que los demás pueden llegar a creerla.
No es que no no cambie, sino que el espejo no tiene memoria.
La muerte es una traición de Dios.
!Si uno conociera lo que tiene, con tanta claridad como conoce lo que le falta!
Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo.
Cuando parece que la vida imita al arte, es porque el arte ha logrado anunciar la vida.
Epitafio para un vanidoso: "Bah...."
El inconveniente de la autocrítica, es que los demás pueden llegar a creerla.
No es que no no cambie, sino que el espejo no tiene memoria.
Poemas de Mario Benedeti
Cosas de uno
Yo digo ¿no?,
esta mano
que escribe mil doscientos
y transporte
y Enero
y saldo en caja
que balancea el secante
y da vuelta la hoja.
Esta mano crispada en el apuro
porque se viene el plazo
y no hay tu tía,
que suma cifras de otros,
cheques de otros,
que verdaderamente pertenece a otros,
Yo digo ¿no?,
esta mano
¿que carajo
tiene que ver conmigo?
Despues
El cielo de veras que no es éste de ahora,
el cielo de cuando me jubile
durará todo el día,
todo el día caerá
como lluvia de sol sobre mi calva.
Yo estaré un poco sordo para escuchar los árboles,
pero de todos modos recordaré que existen,
tal vez un poco viejo para andar en la arena,
pero el mar todavía me pondrá melancólico,
estar
e sin memoria y sin dinero
con el tiempo en mis brazos como un recién nacido
y llorará conmigo y lloraré con él,
estaré solitario como una ostra,
pero podré hablar de mis fieles amigos
que como siempre contarán desde Europa
sus cada vez más tímidos contraqbandos y becas.
Claro, estaré en la orilla del mundo contemplando
desfiles para niños y pensionistas,
aviones,
eclipses
y regatas
y me pondré sombrero para mirar la luna.
Nadie pedirá informes ni balances,ni cifras
y solo tendré horario para morirme,
pero el ciclo de veras que no es éste de ahora,
ese cielo de cuando me jubile
habrá llegado demasiado tarde.
Yo digo ¿no?,
esta mano
que escribe mil doscientos
y transporte
y Enero
y saldo en caja
que balancea el secante
y da vuelta la hoja.
Esta mano crispada en el apuro
porque se viene el plazo
y no hay tu tía,
que suma cifras de otros,
cheques de otros,
que verdaderamente pertenece a otros,
Yo digo ¿no?,
esta mano
¿que carajo
tiene que ver conmigo?
Despues
El cielo de veras que no es éste de ahora,
el cielo de cuando me jubile
durará todo el día,
todo el día caerá
como lluvia de sol sobre mi calva.
Yo estaré un poco sordo para escuchar los árboles,
pero de todos modos recordaré que existen,
tal vez un poco viejo para andar en la arena,
pero el mar todavía me pondrá melancólico,
estar
e sin memoria y sin dinero
con el tiempo en mis brazos como un recién nacido
y llorará conmigo y lloraré con él,
estaré solitario como una ostra,
pero podré hablar de mis fieles amigos
que como siempre contarán desde Europa
sus cada vez más tímidos contraqbandos y becas.
Claro, estaré en la orilla del mundo contemplando
desfiles para niños y pensionistas,
aviones,
eclipses
y regatas
y me pondré sombrero para mirar la luna.
Nadie pedirá informes ni balances,ni cifras
y solo tendré horario para morirme,
pero el ciclo de veras que no es éste de ahora,
ese cielo de cuando me jubile
habrá llegado demasiado tarde.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
El bazar del mundo
Pase y revuelva,
entre al viejo bazar del mundo
y encontrará,tal vez,
una vida que le caiga bien.
Bucee en el mar de las sorpresas,
de lo imprevisto,
cuelguese del cuello una vida sana,
sin prejuicios,
aunque sea de segunda mano
y salga cantando bajito
con el alma en vilo.
Hay vidas a contramano,
vidas con fantasmas,
alucinantes y extravagantes.
Vidas con el legítimo asombro de los pibes.
!Anímese!,
lustrese una para usted,
con ganas de amar y esas cosas.
Pero no se descuide,
siempre hay alguna vida
agazapada a sus espaldas
para pegarle el primer zarpaso.
Entre despacio,
con imaginacion de vida
y tal vez encuentre una
justita,justita a su medida,
sin remiendos,
con ganas de amar
y vocación de sueños.
También hay vidas con olor a música,
a poesía,
que navegará en su piel
hasta rescatar la risa.
Hay vidas vacías,
que no esperan nada,
con agujeros y deshilachadas,
como hay muchas ¿vió?
!a esas no las toque!
se puede contagiar
y no se admiten devoluciones.
El mundo es así,
como un mercado persa.
Vidas por aquí, vidas por allá,
especuladoras, desinteresadas,
!hasta luchadoras!.
Algunas dicen las cosas a voz en cuello,
intrépidas, emancipadas
y otras en cambio
son cómplices tristes del silencio.
Algunas no quieren plantar bandera
y otras se resignan al paso de las realidades.
Pero usted, siga buscando.
El bazar es grande
y siempre hay una vida
trepada al horizonte,
es parte del paisaje.
Ya lo sabe, no cometa errores,
pida una vida con todas las ganas
y no permita que nadie,
ni por un momento,
vaya a pedírsela prestada.
entre al viejo bazar del mundo
y encontrará,tal vez,
una vida que le caiga bien.
Bucee en el mar de las sorpresas,
de lo imprevisto,
cuelguese del cuello una vida sana,
sin prejuicios,
aunque sea de segunda mano
y salga cantando bajito
con el alma en vilo.
Hay vidas a contramano,
vidas con fantasmas,
alucinantes y extravagantes.
Vidas con el legítimo asombro de los pibes.
!Anímese!,
lustrese una para usted,
con ganas de amar y esas cosas.
Pero no se descuide,
siempre hay alguna vida
agazapada a sus espaldas
para pegarle el primer zarpaso.
Entre despacio,
con imaginacion de vida
y tal vez encuentre una
justita,justita a su medida,
sin remiendos,
con ganas de amar
y vocación de sueños.
También hay vidas con olor a música,
a poesía,
que navegará en su piel
hasta rescatar la risa.
Hay vidas vacías,
que no esperan nada,
con agujeros y deshilachadas,
como hay muchas ¿vió?
!a esas no las toque!
se puede contagiar
y no se admiten devoluciones.
El mundo es así,
como un mercado persa.
Vidas por aquí, vidas por allá,
especuladoras, desinteresadas,
!hasta luchadoras!.
Algunas dicen las cosas a voz en cuello,
intrépidas, emancipadas
y otras en cambio
son cómplices tristes del silencio.
Algunas no quieren plantar bandera
y otras se resignan al paso de las realidades.
Pero usted, siga buscando.
El bazar es grande
y siempre hay una vida
trepada al horizonte,
es parte del paisaje.
Ya lo sabe, no cometa errores,
pida una vida con todas las ganas
y no permita que nadie,
ni por un momento,
vaya a pedírsela prestada.
jueves, 13 de agosto de 2009
Capricho de tango a Buenos Aires

A veces me invento olvidos
para pelearle al tiempo
y es cuando salgo a la calle
en un carnaval de versos.
Sucede que hay boliches
donde se duermen recuerdos,
ocurre y no sin saberlo,
que se anda pateando la vida
de tanto llevarla
colgada al pecho.
Acaso por eso de ir sin medida
ocupando zapatos y espejos viejos
es que voy llorando
por el sabor de unos besos.
Serán esas cosas inexplicables
como esto de rimar versos,
o porque no hay torneos
para ver quien se muere primero.
No sé,
hoy me vino con trampa el bolígrafo.
Si querés reíte y contagiame,
haceme vagabunda de tus calles,
llevame de la mano
a la fantasía de tus noches
o cambiame por un organito
en la tienda de novedades.
Es que tengo ganas de amar ¿sabés?
pero a lo Piazzolla,
con traje de astronauta
y nilos bailando,
con mi cuerpo libre
y desnudo en tus manos.
Así quiero amar,
aunque no sepa nada de tango.
TANGO NUESTRO DE CADA DIA
POEMA PARA VITROLA AL SUR Recordando a Homero Manzi
"....Sur,paredón y después....
Es la voz del bandoneón
confundida con la nostalgia.
Luego, el drama del tango
irremediablemente porteño.
"Sur, una voz de almacén....
La voz sentimental
rueda lánguidamente
sobre las mesas del bar,
mientras los ojos del humo
pasan brevemente
de la ginebra al pasado.
"Ya nunca me verás como me vieras
recostado en la vidriera
y esperándote...."
Sur,
con sus cafetines de antaño
oliendo a barajas
y a milongas con melenas.
Sur,
donde habita el insomnio
de la bohemia.
"paredón y después...
Los años de la ochava,
de las calles angostas,
de la antigua brisa
en la luna de Carriego.
"Sur, una luz de almacén...
El bandoneón arrastra las notas
como llorando
y alguien lee cartas desteñidas
de un amor desesperado.
Tristes fotografías borrosas
que cuelgan de las paredes
saludan con su aliento remoto
los verdes años.
Aire de soledad
con recuerdos de tangos
flota sobre la noche pensativa.
El clima inefable
de los desvelos íntimos.
"..y tu amor en la ventana
todo ha muerto ya lo ves..."
Un café, un tango, una lágrima
y los paredones del Sur
como una canción a Buenos Aires.
"....Sur,paredón y después....
Es la voz del bandoneón
confundida con la nostalgia.
Luego, el drama del tango
irremediablemente porteño.
"Sur, una voz de almacén....
La voz sentimental
rueda lánguidamente
sobre las mesas del bar,
mientras los ojos del humo
pasan brevemente
de la ginebra al pasado.
"Ya nunca me verás como me vieras
recostado en la vidriera
y esperándote...."
Sur,
con sus cafetines de antaño
oliendo a barajas
y a milongas con melenas.
Sur,
donde habita el insomnio
de la bohemia.
"paredón y después...
Los años de la ochava,
de las calles angostas,
de la antigua brisa
en la luna de Carriego.
"Sur, una luz de almacén...
El bandoneón arrastra las notas
como llorando
y alguien lee cartas desteñidas
de un amor desesperado.
Tristes fotografías borrosas
que cuelgan de las paredes
saludan con su aliento remoto
los verdes años.
Aire de soledad
con recuerdos de tangos
flota sobre la noche pensativa.
El clima inefable
de los desvelos íntimos.
"..y tu amor en la ventana
todo ha muerto ya lo ves..."
Un café, un tango, una lágrima
y los paredones del Sur
como una canción a Buenos Aires.
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